El speaker y facilitador español Álvaro Merino, académico del MBA Sport IEDE, aborda la estrecha vinculación entre el mundo profesional y el deportivo.

Académico IEDE Álvaro MerinoLa capacidad de realizar una gestión eficaz y eficiente es un requerimiento en diversas áreas y desde hace un tiempo ha crecido la necesidad de aplicarla también en el mundo deportivo. Aunque parezcan ubicarse en polos distintos, el deporte y la gestión se potencian y se vinculan en ambas direcciones.

“En el deporte como en la empresa los atajos no existen”, dice el speaker y facilitador español Álvaro Merino, académico del MBA Sport de IEDE, Escuela de Negocios de la Universidad Europea de Madrid, en conjunto con la Escuela Universitaria Real Madrid. “En el deporte de alto rendimiento hay muchos elementos que son transferibles a la vida profesional”.

Trabajar en equipo, rendir bajo presión y gestionar dificultades son sólo algunas de las situaciones que se presentan tanto en el mundo laboral como en el deportivo, y que obligan a rescatar los mejores elementos de cada uno de estos escenarios.

En esa línea, el MBA Sport de IEDE, institución en alianza con la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad Andrés Bello (UNAB), busca desarrollar competencias y habilidades gerenciales para la correcta toma de decisiones. El programa ha sido galardonado entre los 20 mejores postgrado a nivel mundial en el área de Gestión Deportiva y el mejor en Latinoamérica 2014-2015 por Eduniversal.

Merino estuvo en Santiago dictando la asignatura de Habilidades Directivas del programa y participó como apoderado en la graduación de una nueva promoción de egresados de IEDE.

Profesionalizando el deporte

Tras una carrera como deportista, Merino –que en 2006 participó como director académico en el lanzamiento de la Escuela Universitaria Real Madrid junto al ex futbolista y entrenador Jorge Valdano– trabaja con directores técnicos a quienes entrega herramientas vinculadas con la inteligencia emocional y la gestión de personas.

“Cuando hablamos de liderazgos, aunque ponemos el ejemplo del deporte, donde más se ha investigado es en el mundo empresarial”, asegura el académico, quien se ha especializado en liderazgo y desarrollo de equipos.

Desde el deporte, en tanto, sostiene que una de las lecciones más importantes que se puede destacar es el tiempo destinado al entrenamiento. “En el mundo del deporte nosotros dedicamos seis veces más tiempo a entrenar que a competir, en cambio en el mundo de las empresas estamos compitiendo, compitiendo y compitiendo”, precisa. “Si un deportista compitiera a un muy alto nivel tantas veces seguidas, se terminaría lesionando y esto es lo que muchas veces pasa en las empresas”.

¿Cómo entrenamos en las empresas? A su juicio, la clave es ser capaz de frenar: “En esta vorágine, lo más importante es parar, entrenar y generar aprendizajes. Esto es algo que los líderes de hoy necesitan integrar en sus equipos”.

Activar el talento

En un entorno tan cambiante y complejo como en el que nos desenvolvemos se hace fundamental poner en práctica la mejor versión de nosotros mismos, para ello es necesario activar nuestro talento. El problema, dice Merino, es que nadie nos enseña a descubrirlo, por estar enfocados en arreglar lo que hacemos mal.

“El talento tiene que ver con entrenar lo que hacemos bien, no significa olvidar lo que haces mal, pero hay que enfocarse en aquello que tú aportas valor”, recalca. Y asegura que “el talento no es sólo un concepto innato, sino que un concepto entrenable y que requiere de un contexto adecuado para que se pueda desarrollar”.

En esa línea, destaca la importancia de poder estimularlo desde pequeños, ya que es mucho más fácil que cuando uno se lo plantea como adulto. Sin embargo, siempre estamos a tiempo de encontrarlo y desarrollarlo, pero para hacerlo es necesario hacer una pausa y conectar con uno mismo.

“Nosotros intentamos siempre generar contextos creativos de desarrollo para las personas, donde entiendan que el talento no es sólo hacer bien una cosa, sino es hacer algo bien que mejora al entorno en el que tú estás. El talento tiene que tener una profunda esencia colectiva”, destaca.

Para comenzar la búsqueda, un buen punto de partida es “175 ideas para alcanzar tus metas”, libro que Merino lanzó en abril de este año, y que es una recopilación de un blog que comenzó en 2011. “Es un libro que invita a ser abierto por cualquier página, para que tengamos una pequeña reflexión diaria que nos pueda ayudar a alcanzar aquellas cosas que perseguimos”.

Escrito por Patricia Zvaighaft